El equipo médico diseñado para ayudar a pacientes con discapacidad en alguna parte del cuerpo, se le llama equipos o aparatos ortopédicos. Estos pueden ser desde lo más pequeño, hasta equipos grandes y capaces de sustituir la movilidad completa del cuerpo. En realidad, los aparatos ortopédicos tienen como función el apoyar en la movilidad de los pacientes de un lugar a otro, así como también, corregir posturas o prevenir deformaciones.  

Los aparatos y equipos ortopédicos necesitan ofrecer comodidad y funcionalidad, ante todo. Deben ser fáciles de poner y quitar, tener poco peso, no ceñir o lastimar partes del cuerpo, y además, estar fabricados con materiales resistentes y duraderos. En el caso de los aparatos ortopédicos pediátricos, lo idea es que sean fáciles de componer en caso de alguna avería, y que se adapten a los niños pacientes, conforme van creciendo.  

Por lo general, los aparatos ortopédicos están hechos a la medida para cada paciente, además, se pueden fabricar aparatos para piernas completas, chalecos ortopédicos, prótesis para manos o pies, cinturones de cadera, etc.